¿Que es la ‘Certificación Participativa’?
Los Sistemas Participativos de Garantías (SGP´s) o Certificación Participativa están basados en la confianza y el mayor protagonismo de todos los actores interesados en la cadena productiva-comercial y de consumo de los productos agroecológicos.
Los SPG’s o Certificación Participativa se constituyen en alternativa a la certificación convencional o de “tercera parte”, debido a que su metodología es más adecuada a la realidad campesina, es flexible y poco burocrática; sin dependencia de los agricultores y consumidores a una institución prestadora de servicio, y por sobretodo de bajo costo directo para las familias campesinas.
La Certificación Participativa está basada fundamentalmente en el respaldo de personas y organismos involucrados en la promoción, producción, reglamentación, distribución, uso y/o consumo de los productos y/o servicios con la responsabilidad compartida de garantizar la calidad del sistema.
Finalidades
- Bajos costos directos;
- Menos burocracia;
- Empoderamiento y responsabilización de los agricultores y consumidores;
- Crear redes locales de conocimientos;
- Contribuir hacia la construcción de capacidades;
- Fortalecer relaciones entre productores y consumidores
- Facilitar el desarrollo de mercados locales;
- Apoyar economía regional, basándose en la cultura local;
- Revivir principios de la Agroecología.
Características de la Certificación Participativa:
Si la certificación por tercera parte se caracteriza por la exención, la certificación participativa lo es por la participación del mayor y más variado número de actores. La certificación participativa presenta características que la diferencian de la certificación por tercera parte/inspección en aspectos como:
Confianza: Es la base del proceso, parte del principio que campesinos, técnicos y consumidores desarrollan sus acciones de forma responsable y verdadera con el objetivo de perfeccionar la agroecología. Todos, debidamente concientes y capacitados, poseen las condiciones para atestiguar y mejorar la calidad de los productos ecológicos.
Participación: La certificación se puede dar de forma participativa. Los principios y normas construidos se colocan en práctica y se verifican involucrando a agricultores y sus organizaciones; técnicos; organizaciones locales y regionales de asesoramiento y consumidores. No está restringido a técnicos “altamente” capacitados.
Descentralización: Respecta y prioriza las iniciativas y organizaciones locales, valorando sus particularidades y su capacidad de asumir las principales atribuciones y responsabilidades para la certificación y la garantía de calidad.
Organización de base: El vínculo con la base es fundamental, con los grupos y asociaciones de agricultores y con las organizaciones de consumidores. La participación del mayor número de actores posible permitirá una mejor comprensión y práctica de todo el proceso. Cuanto más dinámico y organizado sea el grupo, más fácil será trabajar y generar credibilidad.
Formación de Red: Cuando se muestra sin jerarquías, respeta las iniciativas regionales e intenta establecer una conexión entre ellas, construyendo directrices y principios comunes y del cumplimiento mutuo de reglas y procedimientos establecidos participativamente.
Transparencia: En el proceso de certificación y de obtención de calidad toda información está disponible y no es confidencial.
Mirada externa: Garantiza la presencia de personas y organizaciones no involucradas directamente con el proceso productivo.

Adecuación a la pequeña producción campesina: Está adecuada a la realidad y características de la agricultura campesina. Incentiva el trabajo asociativo y las pequeñas iniciativas de procesamiento y comercialización, simplifica los registros haciendo con que la práctica de las fincas o de la agroindustria predomine sobre los informes y papeleos.
Proceso pedagógico: Contribuye a mejorar la comprensión de todos los que participan en la construcción de la agroecología. Puede ser un proceso educativo/pedagógico importante, realizado por personas y organizaciones cercanas a la realidad local, que conocen mejor la situación y pueden contribuir a las modificaciones necesarias.
En los SGP’s los principios y las normas se construyen entre todos y todas en forma participativa, se ponen en práctica y se verifican a través de la participación de todos y todas los involucrados en el sistema (agricultores, organizaciones de agricultores, instituciones de promoción, reglamentación y asesoramiento técnico gubernamentales y no gubernamentales, instituciones locales, distribuidoras y consumidores).
Están basados en normas de producción adecuados a la realidad nacional y local de cada zona, con procedimiento de registro y papeleos mínimos y sencillos. Se llevan a cabo reuniones periódicas de evaluación del sistema, con visitas e interacciones sociales entre los participantes del SGP.
Actualmente algunos países ya están incorporando en sus leyes y/o proyectos de Ley el concepto de la Certificación Participativa o Sistema de Garantía Participativa, como en el caso del Brasil, Perú y Paraguay.
